viernes, 2 de enero de 2009

¿Qué es preferible? ¿Prevenir o curar?


El absentismo laboral es un fenómeno que por su alcance y dimensión creciente afecta de forma progresiva a los costes de producción de las empresas y de gestión de la Seguridad Social.
El absentismo, como escribe Gili Maluquer (1), no es un problema médico, sino un fenómeno sociológico inherente al desarrollo industrial y económico, encontrándose directamente vinculado a la «actitud» del individuo y de la sociedad ante el trabajo. Todo lo que propicie una «actitud» adecuada (mando, representatividad, satisfacción, singularidad, motivación, etc.) redunda en un menor absentismo, y todo lo que favorece un deterioro de esta «actitud», redunda en un mayor absentismo (falta de promoción, nivel económico bajo, trabajo monótono y repetitivo, trabajo manual, masificación, indiferenciación, deterioro del clima laboral, malas condiciones de seguridad e higiene, etc.).

Las malas posturas en el trabajo diario provocan constantes dolores en cervicales y espalda entre los trabajadores. El porcentaje medio de horas perdidas pasó del 2,6% en el 2000 al 3,9% en el 2007, lo que supone un incremento del 50%. En 2008 en toda España se plasma un leve aumento, que paso de 31,8 horas de media perdidas en el primer semestre del 2007 a 32,2 en el mismo periodo de este ejercicio, según los datos de la Encuesta de Coyuntura Laboral del Ministerio de Trabajo (2). La duración media de las ausencias oscila entre 7,2 días por enfermedad, 3,5 días por motivos personales y 2,2 días por accidente. La encuesta (2) pone de manifiesto una discordancia entre la importancia que tiene el absentismo para las empresas y la poca atención que le dedican. El 30% de las empresas respondieron que no tienen mecanismos de control ni políticas definidas para reducir las ausencias, y las que sí los tienen prefieren las sanciones en lugar de mejorar el clima laboral.

¿No sería el siglo XXI el momento oportuno para ponerse a pensar que quizás es mejor prevenir que curar? Cada empresa, en concreto, tendría que hacer una valoración lo más aproximada posible del coste del ausentismo e incluso debería hacerlo para cada unidad autónoma de la empresa. Esa valoración es necesaria para saber cuánto dinero pierde y sacar conclusiones para invertir en reducir el ausentismo laboral, mejorando así las condiciones del trabajador y hasta aumentar la producción.
El centro de Estudios biomecánicos del Grupo FIVASA, lanzará en 2009 un plan a la medida de las empresas Valencianas para ayudar a reducir la bajas laborales, basándose en el análisis biomecánico del puesto de trabajo y en la ergonomía.

Referencias bibliográficas
(1) «Aspectos psicológicos y legales del absentismo laboral», en Revista de Medicina y Seguridad del Trabajo, núms. 98-99, Madrid, 1977.

3 comentarios:

  1. Buen articulo Leandro. Estoy muy de acuerdo contigo, la primera arma para tratar lesiones es la prevencion.
    Normas de higiene postural y ergonomia es la parte activa de la cual ha de tomar conciencia la persona en cuestion.
    A bientot!!!

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  2. cristina valdepeñas14 de enero de 2009, 9:26

    Muy bien el artículo,Leandro. Es hora de que desde las empresas vean la importancia que es tener un departamento de fisioterapia para el cuidado de los empleados,de esa manera tanto el empresario como los trabajadores se benefician. Ahora nos toca impulsarlo!

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